EL REMO |
Podemos iniciar nuestro comentario diciendo que se trata de uno de los deportes más completos, según numerosas investigaciones, estudios y biografía internacional en general, sobre aspectos fisiológicos, biomecánicos, técnicos y psicológicos relacionados con la actividad física.
Completo porque intervienen de forma directa o indirecta toda la musculatura general del organismo y en especial los tres grandes grupos musculares: tren inferior, tronco, tren superior.
Completo porque desarrolla las distintas cualidades físicas como son la resistencia, elasticidad, fuerza, velocidad y coordinación.
Completo por su exigente consumo energético activando todas las fuentes disponibles tanto aeróbicas como anaeróbicas, lactácidas como aláctacidas, lo que requiere un importante volumen de entrenamiento para la mejora de las prestaciones.
Completo por la complejidad del gesto técnico, teniendo que coordinar el movimiento de la totalidad del cuerpo para el mejor aprovechamiento de todas las cualidades, con la mayor eficacia posible en la propulsión y deslizamiento de la embarcación.
Completo ya que requiere un enorme esfuerzo psicológico individual y colectivo al tratase de un deporte de equipo para soportar el volumen e intensidad en la preparación, además de las además a menudo adversas y duras condiciones externas.
Quizás intuía la magnitud de este deporte el Barón Pierre de Coubertaein, fundador de los Juegos Olímpicos Modernos, cuando decía: “... el Remo es la más bella gimnasia que pueda concebirse”.
Además, no podemos obviar que el origen puramente universitario, aristócrata y selecto del Remo de la Inglaterra de finales del siglo XIX se pasa a una popularidad extendida por todo el mundo. Que rivalidades como Oxford y Cambridge en Gran Bretaña, o Harvard y Yale en Estados Unidos no son más que la punta de un iceberg de miles de Universidades, Colegios, Escuelas Públicas o Privadas, Academias Militares y Clubes repartidos por todo el mundo.
Que a pesar de conservar sus tradiciones y su mentalidad amateur también se abre paso a las nuevas tecnologías de diseño de materiales, se buscan fórmulas que garanticen el espectáculo en las competiciones con el fin de obtener el reclamo publicitario necesario para la sponsorización comercial y/o el apoyo de los Gobiernos Locales, Regionales así como de los Comités Olímpicos Nacionales.
Y es por todo esto, en gran medida, que el Remo goze de un papel relevante en el contexto olímpico.
Recordemos por otro lado, y como escriben los manuales, que el Remo es sin duda, el propulsor más antiguo que se conoce y apenas ha sufrido cambios con el paso de los siglos, sí de las embarcaciones y los remos, pero no el principio fundamental de propulsión basado en una palanca de 2º genero. E incluso sin remontarnos a la época de los fenicios y según bibliografía consultada “...problamente las primeras regatas de velocidad con carácter auténticamente competitivo se desarrollaron a partir del siglo xi en las localidades marineras del Mediterráneo y en ocasión de festividades religiosas..”
Por ello el Remo combina trazas de un deporte antiguo y arcaico con las de un deporte moderno y espectacular, con lo que podemos recuperar nuestra propia historia. Unir palabras como Cultura, Deporte y Turismo.